Somos compañeros de casa, no pareja

Cuando ya no hay pleitos pero tampoco hay cariño, y cómo volver a buscarse

«Mi pareja ya no me busca». Si usted ha escrito eso en Google, probablemente en su casa ya ni siquiera pelean.

Y eso es lo que más asusta.

Porque la casa funciona. Las cuentas se pagan. Los niños llegan a tiempo al colegio. Los domingos hay almuerzo.

Son un buen equipo. Todo el mundo lo dice.

Pero ¿hace cuánto no se ríen juntos de algo que no sea de los hijos?

¿Hace cuánto no se tocan sin que sea de pasada?

¿Hace cuánto la conversación no pasa de «¿compraste lo del niño?» y «¿a qué hora llegas?»?

Se acuestan en la misma cama como dos extraños que se tienen confianza.

Compañeros de casa. Socios de una empresa familiar.

Pareja, hace tiempo que no.

Cómo se llega aquí sin darse cuenta

Nadie decide dejar de ser pareja. Pasa por entregas.

Llegaron los hijos y el cansancio. El cariño se volvió logística: quién recoge, quién cocina, quién paga.

Alguna vez uno buscó al otro y el otro estaba agotado. Pasó otra vez. Y otra. Y el que buscaba dejó de buscar, para no sentir el no.

Las conversaciones de verdad se fueron aplazando: «ahorita no, estoy cansado», «después hablamos». Y después nunca llegó.

Cada uno se fue armando su refugio: el teléfono, el trabajo, el gimnasio, las amigas, los hijos.

Y un día —hoy, quizás— uno de los dos se da cuenta de que extraña a alguien que vive en su misma casa.

El silencio también es una señal

Mucha gente cree que una pareja está mal cuando pelea mucho.

Pero el silencio puede ser más grave que los gritos.

Pelear, al menos, es pelear por algo. Es que todavía importa.

Cuando ya ni se pelea —cuando a uno le da igual a qué hora llega el otro, cuando ya no hay celos ni reclamos ni preguntas—, muchas veces no es paz.

Es que alguien ya se fue, sin empacar maletas.

Y aquí está lo delicado: ese silencio es cómodo. No duele a gritos. Se puede vivir años así.

Hasta que algo lo rompe: una crisis, una tentación, los hijos que se van o la pregunta que uno se hace una noche cualquiera: «¿Esto es todo?»

Volver a buscarse no es volver atrás

La pareja de los primeros años no va a volver. Esos dos ya no existen: ahora hay hijos, canas, cansancios, historia.

La pregunta no es cómo recuperar lo que eran.

Es si estos dos que son hoy quieren conocerse. Porque llevan años viviendo juntos sin presentarse.

Y eso, aunque suene raro, es trabajo que se puede hacer: aprender a buscarse de nuevo, a decir lo que hace años no se dice, a volver a ser dos personas y no solo dos funciones.

No es rápido. Pero muchas parejas descubren que debajo de la logística todavía hay dos personas que se escogieron por algo.

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Cómo es la terapia conmigo

Soy colombiano-americano. Atiendo en español, en inglés o en los dos, como hablen en su casa.

Con parejas como estas, el trabajo no empieza por «comunicarse mejor». Ustedes se comunican perfecto: la logística de la casa funciona como un reloj.

El trabajo empieza por otra cosa: qué dejó de decirse cada uno, en qué momento cada uno se replegó y qué necesitaría cada uno para volver a arriesgarse —porque buscar al otro después de años de distancia es un riesgo, y los dos lo saben.

Una cosa importante: cuando trabajo con una pareja, mi cliente es la relación. Lo que uno de los dos me comparta a solas no es un secreto que yo guardo frente al otro. Si algo importa para el trabajo de los dos, lo traemos a la sesión conjunta y hablamos de cómo hacerlo. Eso queda claro desde la primera sesión.

Sesiones por telehealth en toda la Florida. Pueden venir juntos o puede empezar usted solo.

¿Le suena familiar?

  • Hablan de los hijos, de la casa, de la plata. De ustedes, nunca.
  • No recuerda la última conversación que no fuera logística.
  • El cariño físico desapareció o quedó reducido a la costumbre.
  • Cada uno tiene su mundo aparte, y los mundos ya casi no se cruzan.
  • Ya no pelean. Y en el fondo, eso le preocupa más que cuando peleaban.
  • Siente alivio cuando el otro no está, y culpa por sentirlo.
  • Se ha preguntado si esto es todo lo que queda.

Para quién es

  • Parejas que funcionan como equipo pero ya no se encuentran como pareja.
  • Matrimonios de años donde la distancia se instaló sin que nadie la invitara.
  • Parejas que se quieren, pero ya no saben cómo demostrárselo.
  • Personas que extrañan a su pareja aunque la vean todos los días.
  • Parejas donde los hijos están por irse de la casa, y les da miedo quedarse solos los dos.

Para quién no es

Trabajo con adultos de 18 años en adelante. Los padres y las madres de adolescentes pueden venir a sesión sin su hijo.

La terapia de pareja no es apropiada para todas las situaciones. Si hay violencia, amenazas o miedo a lo que pueda pasar por lo que se diga en sesión, la prioridad es la seguridad. En ese caso, el primer paso es apoyo individual y especializado.

Si usted está viviendo violencia en su casa, llame a la Línea Nacional contra la Violencia Doméstica: 1-800-799-7233. Hay atención en español.

Si alguien está en peligro o pensando en el suicidio, llame o envíe un mensaje al 988. Para atención en español, marque 2.

Las sesiones son solamente para personas que están físicamente en la Florida al momento de la sesión.

Empiece con lo que es verdad para usted

No tiene que esperar a que haya una crisis. La distancia ya es razón suficiente.

Puede empezar con una frase:

«Vivimos juntos, pero ya no somos pareja».

Podemos empezar ahí.

Seguro médico aceptado a través de Headway · Sesiones de 53 minutos
Telehealth en toda la Florida · Español / English

La página de reservas de Headway está en inglés. Si necesita ayuda para reservar, escríbame a eduardo@shieldmee.org.

¿Está en crisis? Llame o envíe un mensaje al 988 (marque 2 para español).

Preguntas frecuentes

¿Tenemos que venir los dos?

No. Puede empezar usted solo. Muchas veces la pareja que «no cree en esas cosas» se anima cuando ve que algo empieza a cambiar. Y el trabajo de entender qué le pasó a la relación se puede empezar desde un solo lado.

¿La terapia es en español?

Sí. En español, en inglés o en los dos, como hablen en su casa.

¿Lo que digo en sesión es privado?

Sí, con las excepciones legales y éticas correspondientes. Cuando trabajo con parejas, mi cliente es la relación. Por eso, lo que uno de los dos me comparte a solas no es un secreto que yo guardo frente al otro: si algo es importante para el trabajo de los dos, lo traemos a la sesión conjunta y hablamos de cómo hacerlo. Esas reglas quedan claras antes de empezar. Si utiliza seguro médico, tenga en cuenta que pueden generarse registros relacionados con la cobertura y la facturación.

¿Cuánto cuesta?

Depende de su plan de seguro. La mayoría de los clientes paga un copago o coaseguro. Verá su costo estimado en mi página de Headway antes de reservar; la página está en inglés.

También atiendo pago privado: $168 por una sesión individual y $188 por una sesión de pareja de 53 minutos. Puedo proporcionar un superbill (un recibo detallado) para que consulte con su aseguradora si ofrece algún reembolso fuera de la red.

¿Aceptan seguro médico?

Sí. Trabajo con Aetna, Cigna, Florida Blue, UnitedHealthcare, Oscar y otros planes a través de Headway. Verifique su cobertura y reserve en mi página de Headway.

¿Cuándo puedo empezar?

Normalmente hay citas disponibles al día siguiente o en la misma semana, todos los días menos el sábado.

Eduardo Florez, LMHC

Eduardo Florez, LMHC

Eduardo Florez, LMHC, ha trabajado en entornos forenses, institucionales y de práctica privada. Es fundador y director clínico de ShieldMee, una organización sin fines de lucro de telehealth en la Florida, y trabaja en español e inglés con parejas en crisis y con personas a quienes la terapia no les había funcionado antes.

Sobre Eduardo →

Si usted o alguien de su familia está en crisis, llame o envíe un mensaje al 988 (marque 2 para español), envíe AYUDA al 741741 para recibir apoyo por mensaje de texto, o llame al 911 en una emergencia inmediata.